En esta erupción de absurdeces, palabrerías y estupideces a las que asistimos cotidianamente, nos hemos encontrado con la cancelación en la capital de España de dos eventos culturales o "contraculturales" como se denominan por aquellos que se otorgan la venia de liderar nuestro diccionario social, es decir, aquellos que desde el poder otorgan e imponen a las palabras el sentido que les conviene. Estos dos eventos, eran dos conciertos de grupos musicales, que muy lejos de liderar las listas de éxitos, son de calado contestatario y cuyas letras harían temblar a los más conservadores hasta partirse en dos. Éste es un nuevo ejemplo del panorama represivo que nos rodea, en donde la censura serpentea sutilmente prohibiendo la libertad de expresión...